Biblia Reina Valera 1960
Salmos 32:3
Asistente Bíblico
Salmos 32:3
La dicha del perdón
Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día.
Salmos 32:3 forma parte del capítulo 32 del libro de Salmos en la Biblia Reina Valera 1960. Lee este pasaje en su contexto o abre Salmos 32 completo:
- 1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
- 2 Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño.
- 3 Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día.
- 4 Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
- 5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Selah
- 6 Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.
- 7 Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; Con cánticos de liberación me rodearás. Selah