Biblia Reina Valera 1960
Hechos 2:30
Asistente Bíblico
Hechos 2:30
Primer discurso de Pedro
Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono,
Hechos 2:30 forma parte del capítulo 2 del libro de Hechos en la Biblia Reina Valera 1960. Lee este pasaje en su contexto o abre Hechos 2 completo:
- 26 Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, Y aun mi carne descansará en esperanza;
- 27 Porque no dejarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que tu Santo vea corrupción.
- 28 Me hiciste conocer los caminos de la vida; Me llenarás de gozo con tu presencia.
- 29 Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy.
- 30 Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono,
- 31 viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción.
- 32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.
- 33 Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.
- 34 Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra,