Biblia Reina Valera 1960
1 Tesalonicenses 2:8
Asistente Bíblico
1 Tesalonicenses 2:8
Ministerio de Pablo en Tesalónica
Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos muy queridos.
1 Tesalonicenses 2:8 forma parte del capítulo 2 del libro de 1 Tesalonicenses en la Biblia Reina Valera 1960. Lee este pasaje en su contexto o abre 1 Tesalonicenses 2 completo:
- 4 sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.
- 5 Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo;
- 6 ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo.
- 7 Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos.
- 8 Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos muy queridos.
- 9 Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga; cómo trabajando de noche y de día, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios.
- 10 Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes;
- 11 así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros,
- 12 y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria.